GESTIÓN GLOBAL DE LA INTERVENCIÓN PARA PERSONAS CON TEA

Marco conceptual de Smartia

SMARTIA, aunque no pretende aportar un instrumento de evaluación para personas con Trastorno del Espectro Autista, sí quiere servir de ayuda para definir el punto de partida del usuario e identificar puntos fuertes y áreas de mejora, en relación con las competencias del desarrollo.

Por ello propone un cuestionario de Línea base compuesto por más de 300 indicadores agrupados por competencias que establecen el punto de partida de la intervención con el niñ@.

El objetivo principal de la Línea base es establecer un punto de partida para la intervención con el niñ@, ya que con estos datos Smartia propondrá un Plan de intervención individualizado y realista.

El equipo de trabajo que diseñó la Línea base estuvo compuesto por un equipo multidisciplinar especializado en neurodesarrollo y Trastornos del Espectro Autista.
Una vez elaborada la Línea base, se sometió a una supervisión profesional a nivel técnico por parte de Mario Montero y Berta Salvadó, profesionales con amplia experiencia en el ámbito del TEA y del Neurodesarrollo.

El marco teórico que rigió el trabajo está basado en la nueva conceptualización del TEA dentro del Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales DSM-5 e incluyó diferentes guías de buenas prácticas y modelos a nivel nacional e internacional en la detección, la evaluación y la intervención de los TEA tales como:

● Guía de las buenas prácticas del Instituto Carlos III.
● ESDM (Early Start Denver Model de Sally Rogers).
● SCERTS (Social-Communication Emotional-Regulation Transactional Model de Emily Rubin, Amy Wetherby, Amy Laurent y Barri M.Prizant).
● RDI (Relation Developm. Interaction de Steve Guttstein), etc.

Las quince competencias pretenden abarcar el desarrollo global del niño y los indicadores que las conforman se han extraído de escalas de desarrollo y de habilidades adaptativas validadas internacionalmente. La eficacia de las mismas está probada en la literatura científica: Escala de desarrollo Battelle, Escala de habilidades Adaptativas Vineland, Escala de desarrollo Secada, Escala de desarrollo Merrill-Palmer, Currículum Carolina y Currículum Pivats.

La Línea base se compone de dos dimensiones: Comunicación Social y Organización y Planificación de Conducta que se agrupan en 15 competencias:

1. Comunicación social
2. Organización y planificación cognitiva
3. Comunicación Básica
4. Atención y Velocidad de Procesamiento
5. Lenguaje Expresivo
6. Regulación y Planificación de Conducta
7. Lenguaje Receptivo
8. Razonamiento Viso-Perceptivo
9. Lecto-Escritura 10. Autonomía Personal
11. Interacción Social Área Motora
12. Cognición Social Memoria
13. Percepción, Comprensión y Expresión de Emociones
14. Integración sensorial
15. Juego y Representación Simbólica

Estas 15 competencias a su vez despliegan más de 300 indicadores presentados en orden ascendente en base a la edad cronológica de adquisición de hitos. Los indicadores de una competencia constituyen el 100% de consecución de la misma y según la importancia de cada indicador reciben un peso específico previamente prefijado.
Cada indicador se evalúa con:
SI (Adquirido) /NO (No adquirido) / PENDIENTE (Pendiente de evaluación).
Según la edad cronológica del niñ@, el sistema sugiere qué indicadores deben ser rellenados por su edad.
Cuando la Línea base se ha rellenado, el sistema propone según los datos introducidos, un Plan de intervención con todos los indicadores que deben componerlo. Se adecuará a la edad del niñ@ y su nivel de competencias y el terapeuta podrá modificarlo según su criterio.