¿Qué es el autismo?

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QUÉ ES EL AUTISMO

TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO – TRASTORNOS DEL ESPECTRO DEL AUTISMO (TEA)

Los Trastornos del Neurodesarrollo son un grupo de trastornos que se caracterizan por déficits en el desarrollo que provocan limitaciones en áreas específicas o globales en las personas que los presentan. Estas alteraciones están vinculados al Sistema Nervioso, se inician en la primera infancia y se expresan de forma diferente en distintas etapas del crecimiento susceptibles de modificaciones y conexiones debidas a la continua estimulación que le proporciona el entorno en el que se desarrolla.

Estos trastornos pueden ser temporales y/o crónicos pero resulta fundamental una correcta intervención, ya que es posible mitigar en mayor o menor grado y en algunos casos incluso eliminar las consecuencias negativas o síntomas producidos por el trastorno en cuestión.

Existen varios tipos de Trastornos del Neurodesarrollo, que aparecen como un “continuum”, y que son: la Discapacidad Mental / Retraso Global del Desarrollo, el Trastorno de Espectro Autista, los Trastornos de la Comunicación, el Trastorno por Déficit de atención con hiperactividad, los Trastornos Específicos del Aprendizaje, los Trastornos Motores y otros Trastornos del Neurodesarrollo.

La clasificación de dichos trastornos mentales se realiza a partir manuales como el DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, AAP) que proporciona descripciones de las categorías diagnósticas. En la actualidad, desde mayo del 2013, contamos con la última versión, DSM-5, que introduce una serie de cambios.

El DSM-IV, publicado en 1994, definía el autismo y sus trastornos asociados como “Trastornos Generalizados del Desarrollo” (TGD). En el DSM-5 (2013) esta definición ha sido sustituida por el término “Trastornos del Espectro Autista” (TEA), que han sido incluidos a su vez dentro de una categoría más amplia de “trastornos del neurodesarrollo”.

En el DSM-IV, la categoría de los Trastornos Generalizados del Desarrollo comportaban cinco subtipos de autismo: el Trastorno Autista, el sSíndrome de Asperger, el Trastorno Desintegrativo infantil, el Trastorno Generalizado del Desarrollo no especificado (TGD no especificado) y el Síndrome de Rett.

En el DSM-IV, la categoría de los Trastornos Generalizados del Desarrollo comportaban cinco subtipos de autismo: el Trastorno Autista, el sSíndrome de Asperger, el Trastorno Desintegrativo infantil, el Trastorno Generalizado del Desarrollo no especificado (TGD no especificado) y el Síndrome de Rett.

 

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS (DSM-5). TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO. 29.00 (F84.0)

  • 1. Déficits persistentes en comunicación social e interacción social a lo largo de múltiples contextos
    • a. Déficits en reciprocidad socio-emocional; rango de comportamientos que, por ejemplo, van desde mostrar acercamientos sociales inusuales y problemas para mantener el flujo de ida y vuelta normal de las conversaciones; a una disposición reducida por compartir intereses, emociones y afecto; a un fallo para iniciar la interacción social o responder a ella.
    • b. Déficits en conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social; rango de comportamientos que, por ejemplo, van desde mostrar dificultad para integrar conductas comunicativas verbales y no verbales; a anomalías en el contacto visual y el lenguaje corporal o déficits en la comprensión y uso de gestos; a una falta total de expresividad emocional o de comunicación no verbal.
    • c. Déficits para desarrollar, mantener y comprender relaciones; rango de comportamientos que van, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el comportamiento para encajar en diferentes contextos sociales; a dificultades para compartir juegos de ficción o hacer amigos; hasta una ausencia aparente de interés en la gente.

 

La severidad se basa en la alteración social y comunicativa y en la presencia de patrones de comportamientos repetitivos y restringidos

  • 2. Patrones repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses.
    • a. Movimientos motores, uso de objetos o habla estereotipados o repetitivos (ejs., movimientos motores estereotipados simples, alinear objetos, dar vueltas a objetos, ecolalia, frases idiosincrásicas).
    • b. Insistencia en la igualdad, adherencia inflexible a rutinas o patrones de comportamiento verbal y no verbal ritualizado (ejs., malestar extremo ante pequeños cambios, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales para saludar, necesidad de seguir siempre el mismo camino o comer siempre lo mismo).
    • c. Intereses altamente restringidos, obsesivos, que son anormales por su intensidad o su foco (ejs., apego excesivo o preocupación excesiva con objetos inusuales, intereses excesivamente circunscritos o perseverantes).
    • d. Hiper- o hipo-reactividad sensorial o interés inusual en aspectos sensoriales del entorno (ejs., indiferencia aparente al dolor/temperatura, respuesta adversa a sonidos o texturas específicas, oler o tocar objetos en exceso, fascinación por las luces u objetos que giran).

 

  • 3. Los síntomas deben estar presentes en el período de desarrollo temprano (aunque pueden no manifestarse plenamente hasta que las demandas del entorno excedan las capacidades del niño, o pueden verse enmascaradas en momentos posteriores de la vida por habilidades aprendidas).

 

  • 4. Los síntomas causan alteraciones clínicamente significativas a nivel social, ocupacional o en otras áreas importantes del funcionamiento actual.

 

  • 5. Estas alteraciones no se explican mejor por la presencia de una discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o un retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro de autismo con frecuencia coocurren; para hacer un diagnóstico de comorbilidad de trastorno del espectro de autismo y discapacidad intelectual, la comunicación social debe estar por debajo de lo esperado en función del nivel general de desarrollo.

 

Nota: Los individuos con un diagnóstico DSM-IV bien establecido de trastorno autista, síndrome de Asperger o trastorno generalizado del desarrollo no especificado, deben recibir el diagnóstico de trastorno del espectro de autismo. Los individuos que tienen marcados déficits en comunicación social, pero cuyos síntomas no cumplen los criterios para el trastorno de espectro de autismo, deberán ser evaluados para el trastorno de comunicación social (pragmática).

Especificar si:

  • • Se acompaña o no de discapacidad intelectual.
  • • Se acompaña o no de un trastorno del lenguaje.
  • • Se asocia con una condición médica o genética o con un factor ambiental conocido.
  • • Se asocia con otro trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento (Nota de codificación: use otro(s) código(s) adicional(es) para identificar el trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento asociado).
  • • Con catatonia (hacer referencia a los criterios de catatonia asociada con otro trastorno mental) (Nota de codificación: use el código adicional 293.89 [F06.1] catatonia asociada con trastorno del espectro de autismo para indicar la presencia de catatonia comorbida).

 

SEVERIDAD

Niveles de severidad para el Trastorno del Espectro Autista

Nivel 3: “requiere soporte muy substancial”

Comunicación social

Severos déficits en habilidades de comunicación social verbal y no verbal causan severas discapacidades de funcionamiento; muy limitada iniciación de interacciones sociales y mínima respuesta a las aproximaciones sociales de otros.

Intereses restringidos y conductas repetitivas

Preocupaciones, rituales fijos y/o conductas repetitivas interfieren marcadamente con el funcionamiento en todas las esferas. Marcado malestar cuando los rituales o rutinas son interrumpidos; resulta muy difícil apartarlo de un interés fijo o retorna a el rápidamente.

Nivel 2: “requiere soporte substancial”

Comunicación social

Marcados déficits en habilidades de comunicación social verbal y no verbal; aparentes discapacidades sociales incluso recibiendo apoyo; limitada iniciación de interacciones sociales y reducida o anormal respuesta a las aproximaciones sociales de otros.

Intereses restringidos y conductas repetitivas

Rituales y conductas repetitivas y/o preocupaciones o intereses fijos aparecen con suficiente frecuencia como para ser obvios al observador casual e interfieren con el funcionamiento en variados contextos. Se evidencia malestar o frustración cuando se interrumpen rituales y

conductas repetitivas; dificultad a

apartarlo de un interés fijo.

Nivel 1: “requiere soporte”

Comunicación social

Sin recibir apoyo, déficits en comunicación social causan discapacidades observables. Tiene dificultad al iniciar interacciones sociales y demuestra claros ejemplos de respuestas atípicas o no exitosas a las aproximaciones sociales de otros. Puede aparentar una disminución en el interés a interaccionar socialmente.

Intereses restringidos y conductas repetitivas

Rituales y conductas repetitivas causan interferencia significativa con el funcionamiento en uno o más contextos. Resiste intentos de otros para interrumpir rituales y conductas repetitivas o ser apartado de un interés fijo.

 

¿QUÉ SEÑALES PRESENTAN LAS PERSONAS CON TEA?

El término Trastornos del Espectro Autista - TEA hace alusión a una perturbación grave y generalizada de varias áreas del neurodesarrollo:

  • • Trastornos de la relación social
  • • Trastorno de la comunicación (expresión y comprensión del lenguaje)
  • • Falta de flexibilidad mental con comportamientos, intereses y actividades estereotipadas (movimiento constante de alguna parte del cuerpo).

 

Las personas con TEA son diagnosticadas en sus primeros años de vida por presentar una serie de características en su conducta que los diferencian del niño y de la niña con desarrollo “normal”.

  • • Conducta solitaria e indiferente.
  • • Aceptación pasiva de los demás.
  • • Dificultades para iniciar y mantener las relaciones, compartir intereses y desarrollar interacciones recíprocas.
  • • Dificultades para comunicarse y entender la forma en que se establecen las relaciones interpersonales.
  • • En el plano cognitivo, presentan un importante deterioro en la capacidad que debería servirles para desenvolverse en el mundo social o mundo mental, llamada también cognición social y psicología intuitiva.
  • • Su pensamiento simbólico es muy limitado (grandes dificultades para imaginar y elaborar fantasías, organizar el tiempo o desarrollar actividades de manera espontánea).
  • • Muchas personas con autismo carecen de lenguaje y presentan problemas de comprensión. Incluso aquellos que disponen de capacidades verbales adecuadas no pueden seguir correctamente una conversación.
  • • Les resulta especialmente complicado entender las normas sociales que para el resto de las personas son habituales (cómo comportarse, saludar, o hacer preguntas, esperar turnos...).
  • • Tampoco entienden las frases con doble sentido, bromas, lenguaje metafórico o muchas de las expresiones emocionales (tristeza, odio, alegría, enfado...) y presentan dificultades para establecer relaciones de amistad o amor.
  • • Pueden aparecer ciertos comportamientos obsesivos y rígidos (un afán exagerado por el orden de los objetos, movimientos estereotipados, rutinas...).
  • • Presentan generalmente unas buenas capacidades en las áreas viso-espaciales (pensamiento visual, habilidad para el dibujo), de memoria mecánica y de motricidad.
  • • Un porcentaje importante de estas personas tienen discapacidad intelectual asociada a su alteración autista, aunque otros (especialmente los afectados de Síndrome de Asperger) no presentan retraso en el desarrollo cognitivo ni en el desarrollo del lenguaje aunque sí un deterioro en las interacciones sociales con comportamientos estereotipados y restringidos.
  • • Generalmente, a medida que se acercan a la edad adulta, tienden a estabilizar su conducta, mejorando las relaciones con los demás y desarrollando un mayor grado de autonomía personal.
  • • Contacto físico. No le gusta que le toquen. Ni que lo abracen, Evita el contacto corporal.
  • • Llanto sin sentido. Llanto poco expresivo, difícil de interpretar llora sin lágrimas y sin motivo. Reacciones variables ante la separación.
  • • Seguimiento ocular. No sigue a las personas ni a los objetos. Difícil contacto ocular.
  • • Adaptación postural. Rigidez y resistencia al contacto. Falta de ajuste postural. Actitudes posturales extrañas.
  • • Falta de pautas anticipatorias.-Conductas de aproximación, Ausencia de gestos y actitudes expresivas. Falta de sonrisa al rostro. Indiferencia al rostro. Falta de manifestaciones al ver a la madre.
  • • Conductas de imitación. No imita sonidos. No imita gestos. Dificultad para imitar movimientos. No busca consuelo.
  • • Expresión facial. Cara poco expresiva, triste e indiferente. Ausencia de mímica facial. Coordinación anómala de la expresión facial.

 

Para los niños y las niñas más pequeños, (de 0 a 3 años) se han descrito ampliamente en la literatura unas “señales de alerta” que de aparecer, deberían suponer una inmediata derivación a un recurso especializado para una evaluación diagnóstica:

  • • Retraso o ausencia del habla.
  • • No presta atención a las otras personas.
  • • No responde a las expresiones faciales o sentimientos de los demás.
  • • Falta de juego simbólico, ausencia de imaginación.
  • • No muestra interés por los compañeros de su edad.
  • • No respeta la reciprocidad en las actividades de “toma y dame”.
  • • Incapaz de compartir placer.
  • • Alteración cualitativa en la comunicación no verbal.
  • • No señala objetos para dirigir la atención de otra persona.
  • • Falta de utilización social de la mirada.
  • • Falta de iniciativa en actividades o juego social.
  • • Estereotipias.
  • • Ausencia de juego social.
  • • Ausencia de vías de comunicación adecuadas.
  • • Ausencia de actividad imaginativa, como jugar a ser adulto.
  • • Preocupación persistente por parte de objetos.
  • • Insistencia irracional en seguir rutinas con todos sus detalles.
  • • Limitación marcada de intereses, con concentración en un interés particular.
  • • Reacciones inusual o falta de reacción a estímulos sonoros.

 

SÍNTOMATOLOGÍA Y BASES COGNITIVAS DEL AUTISMO

Los TEA se manifiestan, tal como hemos indicado, en forma de un conjunto de alteraciones de origen neurobiológico que afectan al desarrollo de los niños en su primera etapa de vida. Los síntomas se pueden observar desde los primeros meses pero en general es alrededor de los dos años cuando se aprecian las anomalías más características.

Se trata de trastornos que afectan a la reciprocidad social así como a la comunicación verbal y no verbal. Se caracterizan por una reducida capacidad simbólica e imaginativa, a la que se suele añadir patrones de conducta, actividades e intereses a menudo repetitivos, restrictivos y obsesivos de intereses, estereotipados, inflexibles, rígidos y perseverantes así como un patrón disarmónico de la inteligencia.

Dificultad de adscribir estados mentales

Uno de los aspectos que influye en los déficits de las personas, TEA es la disfunción de la habilidad para adscribir estados mentales a sí mismo y a los otros. Este concepto se denomina Teoría de la Mente. Se entiende como la capacidad de percibir que las otras personas poseen un estado interno igual que el de uno mismo y a la vez diferente de él.

Las personas con TEA no disponen de esta capacidad, por ello se hace imprescindible trabajar aspectos tales como el reconocimiento de expresiones faciales asociadas a sentimientos básicos (tristeza, cansancio, alegría, enfado, asco y sorpresa), la interpretación de la causa a partir del contexto y la comprensión de relaciones causales.

Alteraciones de las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas hacen referencia a aquellos procesos mentales mediante los cuales resolvemos voluntariamente problemas tanto internos como externos, y cuya meta final es solucionar los problemas de forma aceptable y eficaz tanto para la persona como para la sociedad.

Los problemas internos son el resultado de la representación mental de actividades creativas y conflictos de interacción social, comunicativos, afectivos y motivacionales nuevos y repetidos. Por otro lado los problemas externos son el resultado de la interacción entre el individuo y el entorno en el que convive.

La disfunción ejecutiva dificulta a las personas llevar una vida independiente y autónoma, dado que afecta a funciones de orden superior como son la toma de decisiones, las habilidades mentalistas, la resolución de problemas, la regulación emocional, la generalización de los aprendizajes, la adaptación a situaciones imprevistas y novedosas que son imprescindibles de para funcionar de manera socialmente adaptada, siendo fundamental incidir en los siguientes aspectos:

Planificación - Operación compleja y dinámica en la que una secuencia de acciones se debe MONITORIZAR, REEVALUAR Y ACTUALIZAR

Flexibilidad cognitiva - Habilidad para cambiar a un pensamiento o accion diferente en función de los cambios que ocurren a su alrededor

Inhibición de respuesta - Inhibición de acciones no deseadas, es un proceso mental imprescindible para la regulación y control del comportamiento, la flexibilidad y la adaptacion .

Habilidades mentalistas - Capacidad de atribuir estados mentales y emocionales a los demás para anticiparse a sus comportamientos, intenciones y saber aquello que les motiva.

Sentido de la actividad - Como personas propositivas necesitamos representar las imagenes mentales del futuro, visualizar mentalmente aquello que nos proponemos y previendo cómo sucederan los acontecimientos

Tendencia al procesamiento centrado en detalles, sin visión global

Según la teoría de la Coherencia Central, formulada por Uta Frith, los seres humanos tienen la facultad de percibir la información entrante en su contexto, dándole un sentido, asignando una coherencia a determinados componentes que en sí mismo no tienen ese sentido fuera de ese contexto.

Las personas con TEA tienden a realizar un procesamiento centrado en los detalles, por lo que les resulta complicado extraer significados contextualizados de cada situación.

 

PREVALENCIA DEL AUTISMO EN AUMENTO

La prevalencia de los TEA es aproximadamente del 1 % a escala mundial (Asia, Europa, Norteamérica). Según CDC en USA se estima que 1 de cada 68 niños ha sido diagnosticado de TEA. Se presentan en todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos y es 5 veces más frecuente en niños que en niñas (1 en 54 frente a 1 en 252). Es un problema en aumento que en la última década ha pasado de 1 diagnosticado por cada 150 niños a 1 por cada 68. Un estudio en Corea del Sur ha detectado 1 por cada 38 niños, y se prevé que cuando se implementen las mismas metodologías de diagnóstico incrementarán las estimaciones de prevalencia a escala mundial.

Según reciente estudio publicado en European Child And Adolescent Psychiatry, se está produciendo un aumento generalizado de la prevalencia de los trastornos del neurodesarrollo, con crecimientos que van del 100 al 700 % en una década, (según trastorno y país estudiado).

Se demuestra que el patrón de crecimiento es similar en distintos trastornos: autismo, déficit de atención, trastorno obsesivo-compulsivo y síndrome de Tourette. Si bien existen factores ambientales como el aumento de la edad de los padres, el principal factor es la toma de conciencia y la revisión de los métodos de diagnóstico (basados en DSM-V de la American Psychiatric Association).

(SABER MÁS: Trastornos del Neurodesarrollo en aumento)

(SABER MÁS: Nuevo estudio sobre prevalencia en autismo)

 

FUNDAMENTOS CONCEPTUALES DE SMARTIA

En este contexto descrito existen diferentes métodos de intervención: psicodinámicos, biomédicos y psicoeducativos. Smartia apuesta por una combinación innovadora de métodos psicoeducativos de intervención, centrándose en tres enfoques distintos: comunicación, estrategias de desarrollo y educacionales, y uso de principios conductuales para mejorar el lenguaje y el comportamiento.

Además, las Tecnologías de la Información y Comunicación contribuyen al desarrollo evolutivo de las personas con TEA actuando sobre factores cruciales como son el propio desarrollo de la persona y la mejora de su estado emocional, generando una disposición positiva ante la intervención y al proceso de adaptación y aprendizaje.

Tras este análisis y el de las carencias de otros recursos tecnológicos disponibles para el desarrollo de competencias y capacidades de personas con TEA, se desarrolló Smartia bajo estas bases de diseño:

  • • Centrada en el paciente con integración de todo su entorno.
  • • Diseño de la intervención terapéutica ajustada a las características de cada paciente.
  • • Evaluaciones objetivas de la evolución del paciente.
  • • Utilizable por el paciente tanto dentro como fuera de la terapia.